05 Μαρτίου 2007

CATULO

Villa de Materno.Carranque.
Repasando inocentemente unos poemillas, y para poner paz y armonía, cambio de tema y me voy a centrar en diferentes aspectos de la sociedad romana acompañada por nuestro querido Catulo:
  • Escena de triclinio:
Asinio Marrucino, no tiene gracia el uso que haces de tu mano izquierda, en medio del vino y el juego, llevándote las servilletas de los distraídos. ¿Te parece divertido? Pues te equivocas, necio.

Era costumbre recostarse sobre el brazo izquierdo en los triclinios, por lo cual, sus movimientos debían quedar disimulados. También era costumbre que cada comensal llevara su propia servilleta.
  • Descripción:

Talo, más blando que el pelo de un conejo, el tuétano de un ganso, el lóbulo de la oreja, el lánguido miembro de un anciano o las sucias telarañas; y también Talo, más ladrón que una tempestad desencadenada cuando la diosa de la noche ilumina a los mujeriegos despreocupados, devuélveme el manto que me quitaste y el pañuelo de Sétabis y los bordados de Bitinia que luces, imbécil, como si los hubieras heredado. Suéltalos de tus uñas y devuélvemelos, no sea que tus costillitas de lana y tus manos blanditas sean marcadas como el fuego por los azotes, y tú te agitases de un modo insólito, como una diminuta barquilla en mar gruesa, sorprendida por un viento impetuoso.

En la descripción de este personaje, destaca la abundancia de comparativos de superioridad que encontramos.
Sétabis es la actual Xàtiva. Tenía fama por sus fábricas de tejer, y eran famosos en todo el Imperio sus pañuelos.

  • Alegoría sobre la amistad:

Alfeno ingrato e infiel a tus bien avenidos com­pañeros, ¿ya no tienes compasión, cruel, de tu dulce amigo? ¿Y ya no dudas en traicionarme y engañar­me, pérfido? No placen a los que habitan el cielo los hechos impíos de los hombres engañosos: tú no ha­ces caso de ello y, pobre de mí, me abandonas a mis males. ¡Ay! ¿Qué harán los hombres, me pregunto, o en quién confiarán? Y tú, inicuo, me decías que te entregara mi corazón, atrayéndome a tu amistad como si para mí no hubiera peligros, y ahora te ale­jas, y todas tus palabras y tus hechos dejas que los vientos y las nubes del aire los desvanezcan. Pero si tú los olvidaste, los recuerdan los dioses y los recuer­da la Fe, que un día hará que te arrepientas de tu conducta.

Se ignoran los motivos de la queja, sin duda debían ser graves. Aquí el poeta, diserta acerca de la amistad y a través de sus pensamientos invoca a los dioses.

  • Desdichas de amor:

No te asombre, Rufo, que ninguna mujer quiera tomarte sobre sus delicados muslos, ni aunque la tien­tes con el don de un vestido de rara tela o la delicia de una gema brillante.
Te perjudica una mala fama, según la cual un feroz macho cabrío habita el cuenco de tus so­bacos.
Todas le temen, y no es extraño, pues es un ani­mal muy malo y ninguna muchacha se acostará con él.
Por esto, o suprime esa cruel peste del olfato o deja de asombrarte de que huyan de ti.

El poeta nos describe los humores corporales con gran maestría.

  • Diálogo entre amigos:

    O devuélveme, por favor, los diez mil sestercios, Silón, y después sé tan cruel e intratable como quieras, o, si te gusta el dinero, hazme el obsequio de dejar de ser a la vez alcahuete y cruel e intratable.


Este poema tiene gran importancia porque en sus versos podemos observar un precedente de La Celestina.

Doy las gracias a una de las Musas por inspirarme esta mañana sobre el poeta que debía elegir.

Espero que el post haya sido revelador y didáctico.

Catulo.Poesías.Edit.Planeta.Traducción de Joan Petit.

8 σχόλια:

Ana είπε...

Eso sí que es cambiar de tono. Muchas gracias, ya estaba cansada de tanta discusión.
Sobre los fragmentos, son geniales, casi valdría la pena que les hubieses dedicado un post a cada uno, porque así se pierden. Pero hacía falta el cambio de tercio.
Por cierto, ¿de dónde es la foto? No lo has comentado.

Esther είπε...

¿Te ha gustado el cambio de tono (digo de género)?.
La foto es de la Villa de Materno, en Carranque, algún día hablaré de ella.

Isra είπε...

Buen cambio, sí señora, ¿por qué me vienen a la mente poemas de Catulo sobre Lesbia que no comentaré? Prefiero este:
Chomoda dicebat, si quando commoda vellet
dicere, et insidias Arrius hinsidias,
et tum mirifice sperabat se esse locutum,
cum quantum poterat dixerat hinsidias.
credo, sic mater, sic liber avunculus eius,
sic maternus avus dixerat atque avia,
hoc misso in Syriam requierant omnibus aures:
audibant eadem haec leniter er leviter,
nec sibi postilla metuebant talia verba,
cum subito affertur nuntius horribilis,
Ionios fluctus, postquam illuc Arrius isset,
iam non Ionios ess sed Hionios.

Isra είπε...

Desde que lo leí y comenté allá por mis tiempos de estudiante, siempre me ha hecho pensar en (música de sevillanas)
"Pochola y Borjamari, fijaté,
se fueron a esquiar,
se fueron a esquiar,
Pochola y Borjamari,
escapando del estrés.
Ella iba rosa-fucsia con pompón
y el de Don Algodón".
Referente pijo donde los haya.

Ana είπε...

Eso merecía otro post, Isra (con mp3 incluido).

Esther είπε...

jajaja, la verdad,Isra, que no puedo discutir contigo, siempre me haces reír. ¿Arrio pronunciaba las aspiradas por incultura o por pijería? ¿Tú dices nejcafé o nescafé?
Bueno, creo que ahora te toca a ti poner un post conciliador, donde se valore al hombre y a la mujer por igual.¡Ojo a lo que pones, liante!

Isra είπε...

Os dejo el video de las sevillanas:
http://www.youtube.com/watch?v=LJoowhA6WeY
Yo no soy pijo, o sea, me puedo comer alguna ese que otra, pero no las aspiro, por si las moscas pido DESCAFEINADO (jajajaja).
Arrio era pijo para la época, ¿te imaginas? Mira papuchi, ahora el mar ya no es el mar; ahora es el "o sea ¿no?"

Esther είπε...

Voy a ver el vídeo. ¡Eres genial!