16 Φεβρουαρίου 2007

Orfeo

Cambiando un poco del tercio del amor os dejo un soneto de Rilke, R.M. de su obra Sonetos a Orfeo

“caminaba ella cogida de la mano

del dios, el paso embarazado por las largas

vendas de la mortaja,

inseguro, suave, y sin impaciencia.

inmersa en sí misma como en una sublime esperanza.

y no pensaba en el hombre que marchaba delante

ni en el camino que ascendía a la vida.

inmersa en sí misma. y su estar muerta

la llenaba en toda su plenitud.

como un fruto de dulzura y oscuridad,

así estaba ella llena de su gran muerte,

tan nueva que nada comprendía.

vivía, intangible, una segunda

doncellez; su sexo estaba cerrado

como un capullo al atardecer.

y sus manos tan olvidadas

de las nupcias, que incluso el contacto

infinitamente delicado del ligero dios

que la guiaba,

le hería como una intimidad insoportable.

ella era ya raíz. y cuando de pronto,

inesperadamente,

el dios la detuvo y con dolor en los labios

pronunció las palabras: él se ha vuelto,

nada comprendió ella y dijo suavemente: ¿quién?

mas a lo lejos, oscuro delante de la clara salida

estaba alguien de pie, cuyo rostro

no se podía reconocer. estaba de pie y vio

cómo sobre la cinta de una senda

entre los prados,

con triste mirada, el dios del mensaje

daba la vuelta silencioso para seguir

a la figura

que ya desandaba este mismo camino,

el paso embarazado por las largas vendas de

la mortaja,

inseguro, suave y sin impaciencia.”

Me gusta porque está escrito más bien desde la óptica de Eurídice. Como cantaba Alaska: mi novia es una zombie...

3 σχόλια:

Esther είπε...

Vale, Isra, menos mal que no quieres tocar el tema del amor. ¡Precisamente con Orfeo y Eurídice!.Precioso poema.

Ana είπε...

Dirás lo que quieras, pero estoy de acuerdo con Esther, ¿cambiando el tercio?
Si esto nos da en febrero, ¿cómo estaremos con la llegada de la primavera?
También me ha gustado el poema que propones.

Isra είπε...

Addenda et corrigenda: Tenéis razón. Nunca debí cambiar mi primera versión del post que era ésta: Siguiendo con el tema del amor... (aunque voy de duro, me han contagiado).
Pero al releerlo, me di cuenta de que no trata del amor: Eurídice no siente, está vacia. Y Orfeo no aparece para nada. Describe el momento de la pérdida de un ser querido (ni eso para Eurídice).