
Cras amet qui numquam amavit; quique amavit cras amet.
Algunos afortunados saben muy bien de lo que hablan estas líneas del Pervigilium Venere que se repiten a modo de estribillo para recordar el poder del amor. Nada más rotundo ni más verdadero. Nada más eterno. Ojalá pudiéramos evitarlo pero no se pueden esquivar sus redes, ni lo desean quienes lo han probado. Sentimiento de un día, de un momento, de una mirada, de una risa, de una noche, de una vida.
Esta es una dedicatoria especial para amigos y amantes, para los que hoy me hacen sonreír, para los que me han hecho abrir la boca de asombro con sus ideas, para los que me han hecho derramar alguna lágrima de emoción con sus palabras ... Basia mile!
Que ame mañana quien nunca amó; quien amó, que ame mañana.
Esta es una dedicatoria especial para amigos y amantes, para los que hoy me hacen sonreír, para los que me han hecho abrir la boca de asombro con sus ideas, para los que me han hecho derramar alguna lágrima de emoción con sus palabras ... Basia mile!

